A través de las redes sociales, Cruz Azul Femenil hizo oficial la salida de Daniela Monroy, una de las jugadoras que todavía quedaban fieles a la institución.

Dani ha sido muestra del crecimiento personal luego de formar parte de la primera generación de cementeras con el inicio de la Liga MX Femenil desde el Apertura 2017.

De hecho, la jugadora es la única sobreviviente de aquel primer equipo que tuvo poca apuesta y apoyo por parte de la directiva; la gran mayoría de esa primera alineación ya no continuaron en el balompié e incluso la plantilla se armó con elementos que militaban en el amateur sin tener algún apoyo de una jugadora de nivel de Selección Mexicana.

Algunos medios señalan que Monroy dejó las filas cementeras para unirse a Rayadas y tener un crecimiento profesional y económico.